miércoles, 5 de mayo de 2010

ah, que no sea un sueño.


Me escondí, espalda contra espalda de la realidad. El frio me perforaba, tus manos alimentaban esta herida que arde. Tus brazos me hacían temblar, pero no de frío. Ah, el olvido me miraba de frente, pero yo le cerré los ojos. Tu eterna condena, mi perdición. Prefiero que dure un segundo esta maldita bendición y sufrir luego. Que maldecirme eternamente por jamas haber cerrado los ojos a tu lado.
"ah, que no sea un sueño"
cuesta relacionar tu presencia con la realidad, esta estúpida obsesión me hace tenerte solo en sueños.
"ah, que no sea un sueño"
decía con cada inhalación, con cada exhalación.
Mi corazón latía al ritmo de mis inútiles pensamientos. De mi insensata boca se escapo un atragantado te amo. "yo también" - dijiste
a mi las palabras me faltan y a vos te sobran.
"ah, que no sea un sueño, por favor" - gritaba mi desesperado corazón. Ya se iba de mi, cada latido quería hacerte saber que el culpable de todos estos enfermos sentimientos eras vos. Mi cerebro me intentaba detener, basta, basta, ya basta. Pero los latidos de mi débil corazón acallaron todo sentido común de mi cuerpo.
No quería cerrar los ojos, porque dejaba de recordar que las cosas eran ciertas. No quería dormir. No quería desperdiciar los valiosos segundos en los que mi respiración coincidía con la tuya.
El sueño me venció, la realidad me ganó
y mi corazón se trizó.

Lune!

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Hablando como el estúpido con gran experiencia que preferiria ser un charlatán infantil castrado. Esta nota debería de ser muy fácil de entender. Todo lo que me enseñaron en los cursos de punk-rock que he ido siguiendo a lo largo de estos años, desde mi primer contacto con la, digamos, ética de la independencia y la vinculación con mi entorno ha resultado cierto. Ya hace demasiado tiempo que no me emociono ni escuchando ni creando música, ni tampoco escribiendola, ni siquiera haciendo Rock'n'Roll. Me siento increiblemente culpable. Por ejemplo, cuando se apagan las luces antes del concierto y se oyen los gritos del publico, a mi no me afectan tal como afectaban a Freddy Mercury, a quien parecía encantarle que el público le amase y adorase. Lo cual admiro y envidio muchisimo. De echo no os puedo engañar, a ninguno de vosotros. Simplemente no seria justo ni para vosotros ni para mí. Simular que me lo estoy pasando el 100% bien sería el peor crimen que me pudiese imaginar. A veces tengo la sensación de que tendría que fichar antes de subir al escenario. Lo he intentado todo para que eso no ocurriese. (Y sigo intentándolo, créme Señor, pero no es suficiente). Soy consciente de que yo, nosotros, hemos gustado a mucha gente. Debo ser uno de aquellos narcistas que sólo aprecian las cosas cuando ya han ocurrido. Soy demasiado sencillo. Necesito estar un poco anestesiado para recuperar el entusiasmo que tenía cuando era un niño. En estas tres últimas giras he apreciado mucho más a toda la gente que he conocido personalmente que son fans nuestros, pero a pesar de ello no puedo superar la fustración, la culpa y la hipersensibilidad hacia la gente. Sólo hay bien en mí, y pienso que simplemente amo demasiado a la gente. Tanto, que eso me hace sentir jodidamente triste. El típico piscis triste, sensible, insatisfecho, ¡Dios mio! ¿Por qué no puedo disfrutar? ¡No lo sé! Tengo una mujer divina, llena de ambición y comprensión, y una hija que me recuerda mucho a como había sido yo. Llena de amor y alegría, confía en todo el mundo porque para ella todo el mundo es bueno y cree que no le harán daño. Eso me asusta tanto que casi me inmoviliza. No puedo soportar la idea de que Frances se convierta en una rockera siniestra, miserable y autodestructiva como en lo que me he convertido yo. Lo tengo todo, todo. Y lo aprecio, pero desde los siete años odio a la gente en general... Sólo porque a la gente le resulta fácil relacionarse y ser comprensiva. ¡Comprensiva! Sólo porque amo y me compadezco demasiado de la gente.
Gracias a todos desde lo más profundo de mi estómago nauseabundo por vuestras cartas y vuestro interés durante los últimos años. Soy una criatura voluble y lunática. Se me ha acabado la pasión. Y recordad que es mejor quemarse que apagarse lentamente.
Paz, amor y comprensión.

Kurt Cobain

Un día cualquiera, una mañana calquiera, una noche cualquiera. El sol o la luna nos alumbrarán en la misma calle, en la misma vereda. Seremos dos extraños cualquiera, sin reconocernos. Mis manos pedirán sueños y tus manos dirán nada. Tus ojos tendrán tiempo y los mios recuerdos. Y seguiremos, frente en alto, los pasos de cualquiera. Será que nunca fuimos vos y yo. Será que bajo el mismo sol, aún bajo la misma luna, nunca dejaremos de ser dos perfectos extraños..

God bless you.

God bless you.