martes, 23 de febrero de 2010

Destino.


Nos amamos. ¿Somos culpables por eso? El destino es el culpable, de que hubiese esa conexión, tan fuerte entre nosotros. Fue culpable de despertarte ese sentimiento por mí. Fue el culpable de hacer que yo me arriesgara por vos. Eternamente culpable de que se esfumara nuestra insegura relación. El responsable de que yo te pida tu amistad. El causante de que intercambiaramos las miradas, sentimientos. De que yo caiga entre tus brazos - Dijo ella, temblando de pies a cabeza.

El culpable de todo eso que sentí por vos - Confesó el, tratando de tranquilizarla

Pero el destino no influyó, fue tu desicion la que me destruyó, la que me quebro por dentro. Solo vos pensabas en el presente, en deshacerte de mi, no pensaste en un después. Pensaste solo en vos, como de costumbre, y te alejaste, como siempre, de lo que mas queres. Por tu propia eleccion. Todo lo que el destino habia construido, lo destruiste, como quien rompe una pagina de un libro. No pensaste en como quedé yo, no te culpo. Será tu naturaleza o algo así. Pero me hiere querer tanto a alguien que no desea estar cerca de mi. - Dijo ella, casi escupiendo cada palabra que le salia de la boca - Quiero tenerte cerca, por vos perdí la conciencia, por vos lloré, por vos me humillé. Quiero saber si todas esas estupideces que cometí tienen alguna recompensa. No lo creo, pero al menos intento, no me gusta perder lo que quiero. Hasta acá llego, este fue mi ultimo intento de recuperarte, por favor, deja tu orgullo de lado, y pensa solo un momento - Terminó ella, el temblor en su cuerpo casi era inexistente, pero en sus pequeños ojos marrones se asomaban lágrimas. No iba a dejar que cayeran, esta vez no. Pero sus sentimientos eran demasiado fuertes para ocultarlos. Una lagrima cayo, y le recorrio la mejilla. El la abrazó, fuerte. Y le secó las lagrimas.No podemos estar separados - Le dijo el

Conmovedor acto, donde el destino no tuvo ni una pizca de participación, porque el destino no existe. Es la excusa que tenemos para hacer cargo a alguien de nuestras acciones, las acciones que valen la pena. Y pensar que en un segundo podemos cambiar, y arruinar todo lo que construimos, todo lo que estaba escrito por nosotros.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Hablando como el estúpido con gran experiencia que preferiria ser un charlatán infantil castrado. Esta nota debería de ser muy fácil de entender. Todo lo que me enseñaron en los cursos de punk-rock que he ido siguiendo a lo largo de estos años, desde mi primer contacto con la, digamos, ética de la independencia y la vinculación con mi entorno ha resultado cierto. Ya hace demasiado tiempo que no me emociono ni escuchando ni creando música, ni tampoco escribiendola, ni siquiera haciendo Rock'n'Roll. Me siento increiblemente culpable. Por ejemplo, cuando se apagan las luces antes del concierto y se oyen los gritos del publico, a mi no me afectan tal como afectaban a Freddy Mercury, a quien parecía encantarle que el público le amase y adorase. Lo cual admiro y envidio muchisimo. De echo no os puedo engañar, a ninguno de vosotros. Simplemente no seria justo ni para vosotros ni para mí. Simular que me lo estoy pasando el 100% bien sería el peor crimen que me pudiese imaginar. A veces tengo la sensación de que tendría que fichar antes de subir al escenario. Lo he intentado todo para que eso no ocurriese. (Y sigo intentándolo, créme Señor, pero no es suficiente). Soy consciente de que yo, nosotros, hemos gustado a mucha gente. Debo ser uno de aquellos narcistas que sólo aprecian las cosas cuando ya han ocurrido. Soy demasiado sencillo. Necesito estar un poco anestesiado para recuperar el entusiasmo que tenía cuando era un niño. En estas tres últimas giras he apreciado mucho más a toda la gente que he conocido personalmente que son fans nuestros, pero a pesar de ello no puedo superar la fustración, la culpa y la hipersensibilidad hacia la gente. Sólo hay bien en mí, y pienso que simplemente amo demasiado a la gente. Tanto, que eso me hace sentir jodidamente triste. El típico piscis triste, sensible, insatisfecho, ¡Dios mio! ¿Por qué no puedo disfrutar? ¡No lo sé! Tengo una mujer divina, llena de ambición y comprensión, y una hija que me recuerda mucho a como había sido yo. Llena de amor y alegría, confía en todo el mundo porque para ella todo el mundo es bueno y cree que no le harán daño. Eso me asusta tanto que casi me inmoviliza. No puedo soportar la idea de que Frances se convierta en una rockera siniestra, miserable y autodestructiva como en lo que me he convertido yo. Lo tengo todo, todo. Y lo aprecio, pero desde los siete años odio a la gente en general... Sólo porque a la gente le resulta fácil relacionarse y ser comprensiva. ¡Comprensiva! Sólo porque amo y me compadezco demasiado de la gente.
Gracias a todos desde lo más profundo de mi estómago nauseabundo por vuestras cartas y vuestro interés durante los últimos años. Soy una criatura voluble y lunática. Se me ha acabado la pasión. Y recordad que es mejor quemarse que apagarse lentamente.
Paz, amor y comprensión.

Kurt Cobain

Un día cualquiera, una mañana calquiera, una noche cualquiera. El sol o la luna nos alumbrarán en la misma calle, en la misma vereda. Seremos dos extraños cualquiera, sin reconocernos. Mis manos pedirán sueños y tus manos dirán nada. Tus ojos tendrán tiempo y los mios recuerdos. Y seguiremos, frente en alto, los pasos de cualquiera. Será que nunca fuimos vos y yo. Será que bajo el mismo sol, aún bajo la misma luna, nunca dejaremos de ser dos perfectos extraños..

God bless you.

God bless you.