
Nos amamos. ¿Somos culpables por eso? El destino es el culpable, de que hubiese esa conexión, tan fuerte entre nosotros. Fue culpable de despertarte ese sentimiento por mí. Fue el culpable de hacer que yo me arriesgara por vos. Eternamente culpable de que se esfumara nuestra insegura relación. El responsable de que yo te pida tu amistad. El causante de que intercambiaramos las miradas, sentimientos. De que yo caiga entre tus brazos - Dijo ella, temblando de pies a cabeza.
El culpable de todo eso que sentí por vos - Confesó el, tratando de tranquilizarla
Pero el destino no influyó, fue tu desicion la que me destruyó, la que me quebro por dentro. Solo vos pensabas en el presente, en deshacerte de mi, no pensaste en un después. Pensaste solo en vos, como de costumbre, y te alejaste, como siempre, de lo que mas queres. Por tu propia eleccion. Todo lo que el destino habia construido, lo destruiste, como quien rompe una pagina de un libro. No pensaste en como quedé yo, no te culpo. Será tu naturaleza o algo así. Pero me hiere querer tanto a alguien que no desea estar cerca de mi. - Dijo ella, casi escupiendo cada palabra que le salia de la boca - Quiero tenerte cerca, por vos perdí la conciencia, por vos lloré, por vos me humillé. Quiero saber si todas esas estupideces que cometí tienen alguna recompensa. No lo creo, pero al menos intento, no me gusta perder lo que quiero. Hasta acá llego, este fue mi ultimo intento de recuperarte, por favor, deja tu orgullo de lado, y pensa solo un momento - Terminó ella, el temblor en su cuerpo casi era inexistente, pero en sus pequeños ojos marrones se asomaban lágrimas. No iba a dejar que cayeran, esta vez no. Pero sus sentimientos eran demasiado fuertes para ocultarlos. Una lagrima cayo, y le recorrio la mejilla. El la abrazó, fuerte. Y le secó las lagrimas.No podemos estar separados - Le dijo el
Conmovedor acto, donde el destino no tuvo ni una pizca de participación, porque el destino no existe. Es la excusa que tenemos para hacer cargo a alguien de nuestras acciones, las acciones que valen la pena. Y pensar que en un segundo podemos cambiar, y arruinar todo lo que construimos, todo lo que estaba escrito por nosotros.
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